Encerrados en la casa familiar, los primos Facundo y Maria se dejan llevar por su atracción creciente. Comienzan con miradas intensas y roce sutil, pero pronto la mano de Maria está en la entrepierna de Facundo, sintiendo su miembro creciente. Él saca su polla gruesa y dura, y ella se la chupa ansiosamente, lamiendo y succionando. Facundo entonces dobla a Maria sobre el sofá, levantando su falda para revelar sus bragas mojadas. Las aparta a un lado y mete su polla profundamente en su apretado coño, haciéndola gemir en voz alta. Se follan duro y rápido, sus cuerpos chocando juntos, hasta que Facundo ya no puede contenerse más. Se corre sobre el trasero de Maria, dejándolos a ambos sin aliento y satisfechos.