Timido y flacucho, el joven twink se somete a la prueba de aguante de 19cm. Con un cuerpo delgado y una cara de angelito, su expresión de verguenza mientras se abre para el grueso miembro de su partner gay es irresistible. El flaquito no puede evitar gemir y jadear mientras lucha por tomar cada centimetro, sin querer parecer un pasivo inexperto.